SANTO DOMINGO.– República Dominicana cerró su embajada y consulados en Haití debido a la crisis política y social que vive en la vecina nación.
La embajada recomendó a los ciudadanos dominicanos en Haití limitar el desplazamiento y tener consigo, en la medida de lo posible, provisiones de primera necesidad. Asimismo, indicó que en caso de emergencia se comuniquen con los teléfonos +509-2813-0887.
Asimismo, el Gobierno autorizó que el helipuerto de la embajada esté disponible para asistir a otras misiones extranjeras que necesiten salir o moverse de Haití.
Aun no se ha evacuado el personal
El embajador dominicano en Haití Faruk Miguel Castillo, afirmó que aún no se ha evacuado el personal diplomático en Puerto Príncipe, Haití.
“Todavía no se ha procedido a ninguna evacuación, estamos coordinando y evaluando la situación para luego tomar medidas”, dijo en declaraciones a N Digital.
El embajador Castillo informó que más adelantes estará ofreciendo detalles de las acciones tomadas.
Disturbios en Haití
Ayer se registraron disturbios que llevaron a que escuelas y negocios, incluyendo bancos, cerraran las puertas fruto de las protestas por el incremento de los combustibles y el bloqueo de calles con neumáticos incendiados, rejas de metal e incluso el bastidor de una cama, mientras varias columnas de humo se elevaban por toda la ciudad de Puerto Príncipe.
Haití anunció ayer importantes incrementos en los precios de los combustibles, a pesar de que una decisión así podría afectar aún más la frágil economía, hacer que más personas huyan del país y desatar el tipo de protestas que con frecuencia paralizan la capital.
El precio fijado por el gobierno para el galón de gasolina se incrementará de 2 dólares a 4,78 dólares; el de diesel subirá de 3 dólares a 5,60 dólares y el de queroseno de 3 dólares a 5,57 dólares.
El gobierno informó que los precios subirán porque ya no puede sostener el fuerte subsidio a los combustibles como antes.
Haití solía recibir todo su petróleo del programa Petrocaribe del gobierno de Venezuela, pero este terminó hace varios años.
Desde entonces, el gobierno autorizó a distribuidores locales importar combustible y ha subsidiado dichas compras.






