SANTO DOMINGO.- La República Dominicana estrena formalmente este lunes su nuevo código penal. La Ley 74-25, promulgada doce meses atrás por el mandatario Luis Abinader, reemplaza la normativa vigente desde 1884.
Constituye la reforma judicial más trascendental en la nación durante los últimos 142 años.
¿Qué comprende?
La legislación actualizada no limita su alcance al incremento de sanciones. Modifica la conceptualización del crimen e incorpora figuras que la ley decimonónica jamás previó.
De los setenta delitos recién tipificados destacan:
– Feminicidio junto al sicariato – Ciberacoso y circulación no consentida de deepfakes extorsivos – Abuso económico, esquema piramidal y actividad financiera no autorizada – Inducción al suicidio, simulacro de secuestro y acusación falsa – Delitos contra la humanidad, genocidio y desaparición forzada – Agresión sexual conyugal o durante la convivencia
Asimismo, establece el dolo eventual y la negligencia consciente, elevando la condena máxima a 40 años y hasta 60 acumulados.
Responsabilidad corporativa
Por primera ocasión, el ordenamiento asigna responsabilidad penal a personas jurídicas. Cualquier empresa, fundación, gremio o congregación religiosa responderá legalmente si directivos o dependientes perpetran ilícitos en su beneficio o mediante negligencia de supervisión.
Los castigos abarcan severas sanciones pecuniarias, suspensión temporal, liquidación e incapacitación para licitar con entidades públicas.
Mayor respaldo a víctimas
La normativa crea un registro de ofensores sexuales, supervisión postcumplimiento de condena, restricciones cautelares reforzadas para afectados por violencia intrafamiliar o machista, e iniciativas reeducativas orientadas a la reinserción social.
Ajustes pendientes
Esta entrada en vigor transcurre paralelamente al trabajo de una comisión parlamentaria que revisa unos veinte artículos polémicos, enfocados en libertad de prensa, calumnia y la disposición 192 sobre divulgación audiovisual no autorizada.
Tanto el titular de la Cámara Baja, Alfredo Pacheco, como el presidente senatorial, Ricardo de los Santos, aseguraron que tales correcciones serán ratificadas antes de concluir el periodo legislativo, aunque la ley rige desde hoy plenamente.
Tras dos décadas acumulando intentos fallidos, el Estado posee finalmente un Código Penal moderno. Inicia ahora la etapa determinante: la aplicación efectiva.






