El mundo construido en 1949, al final de la Segunda Guerra Europea, colapsa ante nosotros. La “relación especial” entre Estados Unidos e Inglaterra terminó.
El rey Carlos III de Inglaterra vino a Washington, elogió al presidente Donald Trump, su “primo”. Le regaló una campana dorada que pertenecía a la familia Trump. Intentó salvar aquella “relación especial”.
El presidente de Francia, Emmanuel Macron, explica el asunto con claridad. “Este es un momento único en el que el presidente de los Estados Unidos, el presidente de Rusia y el presidente de China están categóricamente opuestos a los europeos”, dijo.
Trump decidió dejar de gastar 400 mil millones de dólares de los contribuyentes estadounidenses en la seguridad de 500 europeos que disfrutan de la “economía del bienestar”. Como decidió invertir ese dinero en la seguridad estadounidense, Trump es un “villano malo”. Ciertamente, hemos llegado al fin de una era.
Macrón tiene razón, los tres países más poderosos del mundo están unidos contra Europa y su historia colonial; hoy, los países ricos, como las personas, se protegen mutuamente.
Hace poco, Trump conversó por teléfono con el presidente ruso, Vladimir Putin, sobre la guerra en Ucrania. Ambos coinciden en que Volodímir Zelensky, presidente de Ucrania, prolonga la guerra con Rusia, financiada por Europa.
Trump no solo dejó de financiar la defensa europea, sino que también ordenó retirar 5.000 soldados estadounidenses de Alemania, un país sin ejército, que ahora decidió armar uno. Y de los 400 mil millones de dólares que se economizarán en la defensa europea, crearon un fondo de 210 mil millones para la defensa estadounidense. El Pentágono otorgará préstamos a empresas que fabriquen las armas que el país pueda necesitar.
Independientemente de cómo termine la guerra en Irán, hasta ahora Europa enfrenta serios desafíos con Estados Unidos, China y Rusia, y su ruptura con Washington parece definitiva.
“Lo que un día fue, no será”, dice José José. Al llegar al fin de esta era, estamos iniciando una nueva, con nuevos desafíos y oportunidades.





