El Manual Diagnostico y Estadístico De Los Trastornos Mentales (DSM-5), en el 2013, unifica una serie de trastornos de la personalidad y crea el Trastorno del Espectro Autista (TEA), definiéndola como una condición del neurodesarrollo que se origina durante la formación temprana del cerebro. La clasifica en niveles 1,2 y 3, dependiendo de su nivel de apoyo.
El DSM-5 resume el TEA en dos áreas fundamentales para su diagnóstico. 1ro. Tener dificultad para la comunicación y la interacción social y 2do. Tener conductas restrictivas y repetitivas.
Es importante entender que el TEA no es una enfermedad, sino una condición, que tiene que ver con la conectividad neuronal y de cómo estas se combinan (sinapsis). En algunas áreas del cerebro tienen una híperconectividad, hemisferio izquierdo y en otras una hipoconectividad, hemisferio derecho.
La causa del autismo es altamente genética (de 60 a 90%), aunque los estudios indican que no existe un solo gen responsable de la condición, por lo que no se hereda siguiendo un patrón simple, sino con la participación de cientos de genes que, combinados entre sí, aumentan la probabilidad de su desarrollo.
Esto es lo que explica la razón de que dos padres pueden no estar en el espectro y aun así tener un hijo dentro del TEA, ya que pueden ser portadores de variantes genéticas relacionadas con rasgos autistas sin llegar a manifestar la condición clínica.
Esas investigaciones observan que muchos familiares de personas con TEA, presentan rasgos parecidos, pero mucho más leve. A este conjunto de características se le denomina Fenotipo Ampliado del Autismo (Broad Autism Phenotype o BAP).
Las personas con BAP pueden mostrar, preferencias por rutinas, cierta rigidez en la forma de pensar, estilo social más reservado o distante, dificultades leves en la comunicación pragmática, intereses intensos o muy específicos y menor facilidad para interpretar algunas señales sociales.
Estos rasgos, aunque se asemejan mucho al TEA, son más sutiles y no son lo suficientemente intensos como para interferir significativamente con la vida cotidiana, pudiendo esas personas llevar una vida independiente y funcional, sin llegar a un diagnóstico
Los genes relacionados con el Espectro Autista, pueden trasmitirse de generación en generación sin que todos los portadores desarrollen la condición. En muchos casos lo hacen de manera leve, surgiendo así, el Fenotipo Ampliado del Autismo. BAP.
En conclusión, podemos colegir, que el TEA y el BAP, tienen mucha semejanza, pero su diferencia radica en la intensidad de los rasgos y el grado en que afectan la vida diaria.
Los del TEA de nivel 1, siempre necesitarán algún tipo de apoyo por ser una condición neurobiológica . Mientras los del BAP, por ser una característica o forma de ser, pueden llevar una vida INDEPENDIENTE Y FUNCIONAL.





