Santo Domingo.- Al menos 14 menores fueron rescatados de una fundación denominada “Restaurando Vida”, y trasladados a una casa de acogida bajo protección del Ministerio Público especializado en Niños, Niñas y Adolescentes, tras denuncias de presunto maltrato infantil, explotación laboral y trata de personas.
El rescate se llevó a cabo luego que un niño de 12 años lograra escapar del inmueble donde permanecía retenido y acudió a una dotación policial en San Cristóbal para pedir auxilio. Lo que dio lugar a dos allanamientos donde se rescató al grupo de menores y se arrestó a unas 20 personas para fines de investigación.
Los menores, en edad de entre 3 meses y 13 años, se encontraban bajo el cuidado de dicha entidad, cuyos responsables afirmaban dedicarse a rescatar y brindar ayuda a familias en situación de vulnerabilidad.
Las investigaciones preliminares se centran en determinar si los encargados utilizaban la fachada de asistencia social para obtener la custodia o permanencia de los niños bajo su control.
Asimismo, el Ministerio Público y los organismos especializados indagan si los menores sufrían maltratos, así como si existía un esquema de explotación o tráfico de personas en el entorno donde estaban retenidos.
Los 14 niños y adolescentes fueron puestos bajo la protección de la jurisdicción especializada del Ministerio Público y trasladados a una casa de acogida.
Con quemaduras y sin comer
Trabajos forzosos con madera destinados a la construcción de una vivienda, agresión física, quemaduras en las manos, privación de alimentos durante varios días y castigos que incluían permanecer de rodillas durante períodos prolongados eran parte de los abusos que sufrían los 14 menores rescatados.
La ministra de Interior y Policía, Faride Raful, dijo que el menor habría manifestado que permanecía retenido junto a otros menores bajo el control de un hombre identificado como Ángel Gabriel Capellán, de 69 años, a quien se le conoce como “el pastor” o “el capellán”.
La fundación operaba en una finca ubicada en el sector La Pared , en el municipio de Haina, provincia San Cristóbal.
El menor habría relatado que era obligado a realizar trabajos con madera destinados a la construcción de una vivienda y que presentaba lesiones en distintas partes de su cuerpo.
También que sufrió quemaduras en las manos, que fue golpeado y que permaneció sin recibir alimentos durante varios días. Además, según su testimonio, era castigado obligándolo a permanecer de rodillas durante largas horas.
El menor es native de El Seibo y habría sido entregado por su madre a la fundación.






