Santo Domingo.- El exteniente coronel que fue encontrado en su celda ahorcado en lo que aparenta ser un suicidio, había sido repatriado de Estados Unidos en octubre pasado, luego de seis años de haber sido declarado prófugo por eludir la justicia dominicana al ser acusado de encabezar una red de militares, policías y civiles dominicanos y venezolanos vinculados al narcotráfico.
Hans Wender Lluberes Sánchez había permanecido durante años en los registros judiciales como el principal ausente de uno de los expedientes más complejos de tráfico internacional de drogas procesados en la última década en República Dominicana. Su muerte, en circunstancias que las autoridades investigan como un suicidio, cierra abruptamente una historia marcada por el poder, la evasión y una larga persecución judicial.
La trama se originó el 17 de marzo de 2015, cuando una operación coordinada entre el Ministerio Público y la Dirección Nacional de Control de Drogas (DNCD) permitió interceptar una aeronave privada procedente de Venezuela en el Aeropuerto Internacional de las Americas.
Dentro del avión fueron halladas nueve maletas con 450 paquetes de cocaína, equivalentes a 454.060 kilogramos, un decomiso que destapó una estructura criminal con ramificaciones dentro de organismos de seguridad y servicios aeroportuarios de entonces.
En dicha nave, pilotada por Edmundo José Medina Torrealba y Francisco Javier Velasco Tory, venían como pasajeros Jesé Manuel Houtman Fonseca, José Nicolás Velásquez Murcia y Mirian de Jesús Díaz Martín, todos de nacionalidad venezolana, quienes también fueron judicializados por el caso.
Los pilotos venezolanos y varios ocupantes fueron arrestados en el acto, pero la investigación reveló que el engranaje principal de la operación no estaba en la cabina de la aeronave, sino en tierra, esperando el éxito de la operación para proceder a los pagos estipulados para sus cómplices.






